¿Por qué las sentadillas son importantes para los corredores?

Share

El trabajo de fuerza y potencia del tren inferior es muy importante para el corredor. La sentadilla es uno de los ejercicios más eficaces que todo corredor debería realizar. Beneficios, técnicas y precauciones.

Trabajar la fuerza y la potencia es de suma importancia para los corredores. Un entrenamiento completo y correcto incluye, además de las sesiones para correr, días de gimnasio para fortalecer la musculatura y además de prevenir lesiones, potenciar el rendimiento en la disciplnina.

Existen numerosos ejercicios que debe realizar el corredor y uno de los más importantes que trabaja la zona del tren inferior es el de las sentadillas. Si bien muchas veces resultan peligrosas para las rodillas y no pueden ser realizadas por quienes presentan alguna lesión en la zona, este ejercicio es fundamental para recuperarse de lesiones y ganar fuerza con rapidez y eficacia.

Beneficios de las sentadillas

Para no sufrir lesiones y que den el resultado buscado, las sentadillas deben ser realzadas con la técnica correcta. Es así como se lograrán los beneficios que tanto ayudan a los corredores.

Fortalecimiento de cadera
La cadera es un muy importante a la hora de correr pues, de ser débil, dificultará el rendimiento del atleta y posiblemente, generará desajustes en la zona. Las sentadillas fortalecen notoriamente la cadera.
Mejora de postura corporal
La técnica específica de las sentadillas permite que la postura corporal mejore de una manera notable. La postura es importante a la hora de correr ya que mantenerse erguido y evitar encorvarse ayuda a incorporar el aire y mantenerse fuerte; sobre todo en las carreras de más de 15km.
Fortalecimiento del glúteo 
Al correr, el glúteo es uno de los músculos más importantes y juega un rol determinante en la carrera. Su fuerza ayuda a la velocidad y a la prevención de lesiones por sobrecarga que se genera a partir de que otros músculos trabajan más para suplir el trabajo del glúteo.
Mejora la zancada
Al mejorar la fuerza del tren inferior y fortalecer el glúteo, la zancada mejora y se vuelve más eficaz.

La técnica correcta

La técnica del ejercicio es sumamente importante ya que al realizarlo mal y en exceso puede producir lesiones graves tanto en los músculos como en las articulaciones.

La posición inicial consiste en tener las piernas separadas a un ancho de hombros para tener buen equilibrio, con las puntas de los pies apenas giradas hacia afuera.
Con el abdomen contraído, debe realizarse un movimiento de descenso similar al que se efectúa al sentarse, siempre teniendo en cuenta que las rodillas no deben flexionarse. La pelvis será la que descienda y genere la flexión, nunca partirá la fuerza de las rodillas.
Durante el momento del descenso, deben controlarse las rodillas y evitar que se muevan hacia adentro o hacia afuera, sin sobrepasar, nunca, la punta de los pies. Controlar este movimiento es de suma importancia para evitar lesiones en el tendón rotuliano o en la musculatura adyacente.
Se recomienda descender hasta formar un ángulo de 90º pues, si bien existen las sentadillas profundas, allí la técnica debe ser impecable para no generar dolores ni problemas articulares.

Por: No corre, vuela

Share